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Crónica desde la Alfombra Roja por
Hugo Flores

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EN RIGUROSO DIFERIDO
He dejado pasar casi una semana desde la entrega de los premios Oscar
para analizar más fríamente, con más distanciamiento,
la que ha sido, sin duda una de las ediciones más polémicas
y, al mismo tiempo, aburridas (por previsible) de los últimos años.
Cabía la esperanza de que con Billy Crystal presentando la gala
se recuperara el aire festivo perdido en medio del pesimismo generalizado
los dos últimos años. Sin embargo, la (por otra parte) ridícula
polémica acerca del furtivo pecho de Janet Jackson ha condicionado
decisivamente un acontecimiento marcado por el miedo a la posible censura
agazapada tras los ya famosos cinco segundos de retardo auto impuestos
por la cadena televisiva que retransmitía los premios a nivel planetario.
Ni los once premios conseguidos por el Retorno Del Rey, quizás
como recompensa al fenomenal esfuerzo que conllevó el conjunto
de la trilogía, cuantitativamente, la más galardonada de
todos los tiempos, ni el hecho de ver por fin recompensado a Sean Penn,
el último gran actor surgido de la inagotable cantera del Actors
Studio, ni el sentido y divertido homenaje a ese gran comediante llamado
Blake Edwards, consiguió salvar del tedio a los millones de espectadores
que asistimos indiferentes al paseo triunfal de los hobbits y a un inacabable
rosario de agradecimientos hacia el maravilloso pueblo de Nueva Zelanda.
Las alusiones políticas brillaron más bien por su ausencia.
Tan sólo una leve referencia del mencionado Sean Penn a las inexistentes
armas de destrucción masiva de Irak, o la más comprometida
del galardonado por el mejor documental, así como la ironía
de Billy Crystal al recordar su primera ceremonia, trece años atrás,
o su mención a los matrimonios gay en San Francisco, rompieron
el transcurso plano y falto de contenido de la noche de las estrellas.
Resulta una lástima comprobar como el miedo se ha instalado en
la sociedad estadounidense, también aquí, en la comunidad
de actores, actrices y cineastas de Hollywood, casi siempre un ejemplo
de actitud liberal, pero que parece haber sucumbido ante el empuje reaccionario
de los Bush y compañía. No es casualidad que la misma semana
en que se entregaban los premios de la Academia, una película,
La Pasión de Cristo, del ultra-conservador Mel Gibson, arrasase
en taquilla. Por otra parte, tiene narices que la gran esperanza blanca
de quienes, en Estados Unidos, aún se resisten al imparable avance
de la ultraderecha milenarista y apocalíptica sea un católico
de origen irlandés formado, como su rival republicano, en la elitista
universidad de Yale y sus inquietantes fraternidades de carácter
abiertamente racista. Pero eso es otra historia
Por último, celebrar el merecido Oscar a la joven directora Sofía
Coppola (superará a su padre, ya lo veréis) por la pequeña
Lost In Translation, que mereció algún premio más,
así como el otorgado a Charlize Theron (pese a que mi preferida
era Naomi Watts), por su increíble transformación en Monster,
así como el Oscar a la mejor película en habla no inglesa,
que fue a parar a la más brillante de cuantas conformaron
el palmarés final: la maravillosa Las Invasiones Bárbaras.
¡Ah!; y una lástima lo de Balseros, pero es que The Fog Of
War es un pedazo peliculón.
En Resumen:
En una palabra: mojigatería. Por lo menos, en los premios
de la MTV hubo beso lésbico. Aquí, nada de nada.
Lo mejor: Adrien Brody aplicándose un spray bucal antes
de entregar el Oscar a la mejor actriz.
Lo peor: la inevitable referencia a los bravos soldados yanquis
que luchan por la libertad en Irak. No se acordaron de los británicos,
españoles, polacos, etc. Ni siquiera mencionaron a los iraquíes.
¡Qué vergüenza!
El guiño: La breve aparición de Michael Moore
aplastado por un Olifante (seguramente, republicano) en el tronchante
corto de entrada de la ceremonia.
Gesto feo: el de Bill Murray ante al merecido premio a Sean
Penn. Un empate hubiese sido más justo, pero eso no le disculpa
La pregunta: ¿A qué esperan para contratar a Robin
Williams como presentador de la próxima ceremonia?
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