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El
tercer pilar que constituye el Puerto de Gandia es el Real Club
Náutico, situado en la parte norte del recinto. El Club
Náutico se funda en 1967 cuando un grupo de propietarios
de barcos deciden construir un lugar parar amarrar sus embarcaciones.
Posteriormente es ampliado en 1972 y 1985. Está considerado
el Club más importante de las comarcas valencianas, después
del de Valencia.
El Náutico es una concesión estatal a un club
de socios de actividad no lucrativa. El terreno y las aguas
marinas pertenecen al Estado, pero el funcionamiento es privado,
financiado con las aportaciones de todos los socios. Cuenta
actualmente con 900 socios, la mayoría de la Safor, pero
también hay de Europa (Francia, Inglaterra y Bélgica)
y de la península (Madrid y Albacete). Ángel García,
gerente del Club, explica que esta es la causa por lo que este
recinto mantiene una cierta privacidad: "Tiene unas
barreras porque el coste de su mantenimiento lo pagan los socios,
y por eso se restringe el acceso, aunque no se prohibe la entrada
a nadie".
Ángel García afirma que el Club Náutico
es uno de los puertos más seguros: "La dársena
está muy protegida de los vientos y de la mar. Además,
tiene la ventaja de tener una bocana grande, lo que hace una
entrada más fácil y cómoda".
Capacidad
El Club Náutico cuenta actualmente con 300 embarcaciones,
tanto a flote como en seco, pero tiene una capacidad para 400.
Para tener un punto de amarre de base hace falta ser socio del
Club. A partir de Semana Santa, y sobretodo, en verano hay muchas
embarcaciones de paso, que hacen una pequeña escala en
Gandia durante su viaje por las aguas del Mediterráneo.
El precio que pagan estas embarcaciones de paso varía
según el tamaño. Se puede decir que es un precio
por ocupación de espacio. Por ejemplo, un barco de 10
metros de eslora y 3 de ancho pagaría unas 2.700 pesetas
al día. El precio incluye todos los servicios de agua
y luz. Entre los visitantes eventuales se encuentran personajes
famosos, como en su día el padre del rey o el actual
y anterior presidentes de la Generalitat.
Este hotel de barcos alberga embarcaciones de todos los tamaños,
desde 3 metros hasta un máximo de 20 metros de eslora,
y de toda clase: cruceros a vela y a motor, lanchas, yates...
El precio de estos vehículos va desde el millón
de pesetas que puede costar una lancha pequeña hasta
los 250 millones de pesetas que vale una barco de 20 metros
de eslora.
Antonio Gutiérrez es socio del Club y propietario de
un barco. Tiene un velero de 34 pies (10,3 metros de eslora)
de hace 25 años. "Es parecido a los antiguos
veleros de madera, pero hecho con materiales sintéticos",
comenta Gutiérrez. Lo utiliza para navegar a 5 nudos
de media (casi 10 km/h) en cualquier época del año
cuando tiene vacaciones. Le gusta ir por el golfo de Valencia
y las Islas Baleares. Y cuando puede se escapa a Italia y Grecia.
¿Lejos? "Lejos es dar la vuelta al mundo".
¿Y el velero aguanta? "Los barcos aguantan, los
que no aguantan son la tripulación y los patrones".
Los servicios que podemos encontrar en el Club Náutico
hacen más agradable la estancia en sus instalaciones.
Tiene el edificio central con bar-restaurante, salones para
conferencias y encuentros, camarotes para el descanso de los
socios y una sala de exposición. También hay una
piscina, aseos, duchas, agua y luz para las embarcaciones. A
todos estos servicios se añade la garantía de
tener una Bandera Azul de la Unión Europea, lo que significa
la calidad de los servicios, de las instalaciones y de las aguas.
Y
también se puede disfrutar de las numerosas actividades
que el Náutico ofrece. La escuela de vela y remo realiza
clases todos los días, y la sección de remo, que
lleva 5 años funcionando, ha quedado en 2ª posición
en el campeonato de la Comunidad Valenciana en la categoría
femenina, y 3º la masculina. Las competiciones de pesca
y regatas llenan de actividad deportiva todo el año.
En octubre se celebra el campeonato de Pesca de Fondo, en junio,
el de Pesca de Atún Grande y en septiembre, el de Pesca
de Atún Pequeño. Y el Gran Trofeo Ciudad de Gandia
para cruceros a vela (regata de altura) se celebra en octubre.
Y los alumnos del C.P. Joan XXIII del Grau de Gandia disfrutan
de las instalaciones del Club gracias a un convenio con el colegio.
Realizan una asignatura opcional de vela, con clases teórica
y prácticas. De momento es todo un éxito, más
de 40 alumnos disfrutan cada curso de la mar.
Uno de los proyectos de futuro para el Club es una posible
ampliación y un mejor aprovechamiento de la actual dársena,
ya que el puerto se está quedando pequeño. La
remodelación de la fachada marítima del paseo
Neptú de la playa de Gandia también podría
afectar positivamente el acceso al Club.
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