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Te recomendamos las siguientes excursiones (deportes):
Excursión
al Monasterio de Santa María de la Valldigna:
Camino del Monasterio de Santa María de la Valldigna la
ruta discurre entre los naranjos del hermoso valle de Marxuquera.
Desde aquí ascendemos a la Drova, paraje de inigualable belleza
que forma un valle colgado en el macizo montañoso del Mondúber
(841 m.).
Siguiendo la ruta nos encontraremos con la impresionante vista
del valle de la Valldigna, donde se emplaza el Monasterio de Santa
María de Valldigna en el municipio de Simat. El monasterio,
ubicado en un entorno paisajístico admirable, al pie de la
mola del Toro y rodeado de naranjos, perteneció a la orden
del Císter. Fue fundado por el rey Jaume II el Just en el
año 1298, como abadía filial del de Santa Creus (Tarragona),
y estuvo habitado hasta el año 1835, fecha de la expulsión
de los monjes.
Paseo en bicicleta por la marjal de Gandia:
La
marjal de Gandia es una antigua albufera casi comatada donde se
ha creado un ecosistema de humedales inundados temporalmente. El
nivel freático se encuentra muy alto debido a las aportaciones
de las aguas subterráneas y de la lluvia, siendo lenta su
circulación a través de los limos y turbas. Estas
aguas drenan al mar mediante acequias.
Característico de la majal son "els ullals", afloramientos
hídricos de agua dulce que forman pequeñas lagunas
de aguas claras. Todo este variado ecosistema permite la vegetación
típica de zonas húmedas que sirve como importante
lugar de descanso de aves acuáticas y mantiene un variada
comunidad ornitológica. Las especies de peces y fauna anfibia,
algunas de ellas endémicas, son variadas e interesantes.
Antes de finalizar visitaremos l'Alqueria del Duc, ubicada cerca
del Ullal de l'Estany, antigua residencia de verano de los Duques
de Gandia construida en el siglo XIV. En la actualidad alberga las
dependencias del Centro de Desarrollo Turístico - Escuela
de Hostelería, y un huerto pedagógico.
Excursión al Castell de Bairén:
Conjunto
grandioso y emblemático de la ciudad de Gandia, el Castell
de Bairén se sitúa sobre una colina de 100 m. de altitud,
del que se atisba una impresionante vista de la playa y la marjal
(zona húmeda).
Esta lugar, de importante valor estratégico, ha sido ocupado
a lo largo del tiempo por diferentes civilizaciones (Edad de Bronce,
Ibérica, Romana, Islámica y Cristiana), siendo la
época musulmana el periodo de mayor incidencia y transformación
sobre el paisaje y que dio origen al fisonomía actual del
lugar.
La ocupación islámica comienza en el siglo X hasta
el 1239 en que fue conquistado por Jaume I. Durante esta época
alcanzó un gran esplendor, ocupando una superficie aproximada
de 9 hectáreas, que se articula en tres partes diferenciadas
delimitadas por murallas: alcazaba, albacar, y vila.
A finales del siglo XIV se abandona el castillo. El abandono coincide
con la construcción de una ermita dedicada a los Santos Juanes,
que dio nombre posterior al castillo, abandonándose el culto
en las postrimerías del siglo XVIII.
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